Doctor Who, Infinity War y la narrativa de salvar el día

El otro día estaba poniéndome al día con Doctor Who, viendo la última temporada de Capaldi cuando me di cuenta de una cosa: no puedo ver Doctor Who de seguido. No es que no me guste o me aburra rápido, sino que por su propia dinámica y narrativa (que sin tener ni idea, yo defino como “pulp”) me satura. Doctor Who es una serie que me encanta que se asienta sobre una única premisa: si lo has pensado, puede pasar. Naves con dinosaurios, viajes en el tiempo, viajar al fin del universo, robots, alienígenas, monstruos… cualquier cosa tiene cabida en esta serie. Al mismo tiempo, es una serie que sé que no es para todo el mundo ya que igual que tiene una única premisa, también te pide una única cosa: déjate atrapar. Doctor Who te exige mucho y nada a la vez. Si le das la mano al Doctor no es que tengas que suspender la incredulidad, sino que tienes que darla un besito, arroparla muy bien, darla la buenas noches y cerrar la puerta con cuidado antes de montar en la TARDIS.

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Marvel’s Agents of SHIELD

Esta semana pasada me terminé la quinta temporada de Agents of SHIELD, que habían empezado emitir hacía justo un año en EE.UU. Sigo sin creerme que haya durado tanto ya que la sombra de la cancelación siempre ha sido una constante en la serie, desde el primer episodio. Y esta amenaza se nota sobre todo en el primer arco de la serie, donde se han dejado de exteriores por varios lugares del mundo (como en la ¿segunda temporada?) para hacer un arco y una temporada encapsulados.

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Orange is the new black y las mujeres diversas

Hace unas semanas terminé la cuarta temporada de Orange is the new black (OITNB), la serie dramática sobre una cárcel de mínima seguridad de mujeres estadounidense. De primeras es una serie que llama la atención, ya que como es lógico, está llena de mujeres. Y echando un vistazo al cast, no todas son mujeres normativas, que es algo que llama la atención de la serie.

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I know, you know

Psych está protagonizada por Shawn Spencer (James Roday), un joven treintañero de carácter infantil que acaba trabajando de asesor vidente para la policía de Santa Bárbara, tras denunciar a un ladrón que ha descubierto viendo la tele, y que le tomen a él por su complice. ¿Por qué sucede esto? Porque el padre de Shawn, Henry Spencer, policía ahora retirado, le estuvo entrenando desde pequeño en las técnicas de observación y análisis, hasta convertirlo en una especia de Sherlock Holmes, pero sin ser tan repulsivamente egocéntrico. A la hora de resolver los crímenes, Shawn estará acompañado de varios personajes:

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